Hematíes bajos: causas, síntomas y significado en el embarazo

Tener los hematíes bajos puede llegar a representar un problema grave de salud, dada la importancia de estas células en la sangre. Los hematíes, también conocidos como eritrocitos o, su nombre más conocido por todos nosotros, glóbulos rojos, son las células más importantes y comunes que tiene nuestro organismo, ya que en ellas se transporta la hemoglobina, componente encargado de transportar el oxígeno hacia todas las células y sistemas del cuerpo humano. Por ello, tener los hematíes bajos puede hacer que te canses muy rápido o producirte mareos y fatiga en actividades que antes realizabas sin ningún esfuerzo.

La anemia es la principal causa para tener los hematíes bajos, sin embargo, este problema puede darse por motivos muy dispares que van desde una mala alimentación, a una hemorragia interna causada por el consumo de algún medicamento o incluso podría ser síntoma de una enfermedad más grave como un cáncer que impida la fabricación de glóbulos rojos.

En cualquier caso para detectar un nivel de hematíes bajo en sangre es imprescindible hacer un análisis de sangre, previa prescripcion de tu médico de cabecera. A continuación vamos a mostrar qué niveles se pueden considerar bajos, cuales indican hematíes altos y sus posibles consecuencias para la salud.

¿A partir de qué nivel se considera que tenemos los hematíes bajos?

El nivel normal de hematíes en sangre para las personas suele situarse en un 10% del total del torrente sanguíneo. Esto equivale a 4,5 – 5,5 millones por milímetro cúbico en el caso de las mujeres y 4,5 – 6 millones por milímetro cúbico en el caso de los hombres. Por debajo de estas cifras se puede afirmar que tenemos un recuento de hematíes bajos en sangre.

valores de hematíes bajos y altos y hemoglobina

Vía: medicadoo.es

 

Causas y síntomas de un recuento hematíes bajo en sangre

Entre las causas que pueden originar un nivel de hematíes bajo en la sangre encontramos las siguientes:

  • La presencia de posibles complicaciones en la médula ósea, ya que es la parte de nuestro cuerpo encargada de producir esta célula, por lo tanto, si se consigue una deficiencia importante de este componente, puede ser necesario tomar en cuenta un examen más a fondo en la fuente principal productora de ésta.
  • La pérdida repentina de sangre, la cual puede llegar a niveles excesivos, también pueden influenciar en la disminución de hematíes, ya sea a causa de un accidente, una hemorragia interna por un traumatismo, o más comúnmente en las mujeres cuando tienen periodos menstruales muy abundantes.
  • La falta de tomar vitaminas, como el hierro o la vitamina B12, pueden influenciar en un recuento bajo de glóbulos rojos y muy probablemente conducir a una anemia.

Como ya hemos comentado todas estas dolencias acaban causando anemia, cuyos síntomas más significativos son: palidez en la persona, además de un aumento del gasto cardiaco, que se puede traducir en taquicardia, debilidad generalizada, amenorrea, disminución del libido, mareos, desmayos, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, entre otros.

Si en tu examen de sangre los glóbulos rojos están por debajo de 12 gr/dl suele haber anemia, sin embargo para hombres y mujeres varían un poco estos valores. En el caso de las mujeres, son más propensas a padecer anemia a causa de la menstruación, ya que se disminuyen importantes cantidades de hierro, al depender también de la abundancia de sangre que se pierda.

Por otro lado, ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, leucemia, el linfoma y el mieloma múltiple, pueden contribuir a que el cuerpo presente los hematíes bajos, ya que induce a que se generen hemorragias repetidas en pequeñas cantidades, afectando paralelamente la funcionalidad de la médula ósea. En suma, este tipo de hemorragias internas, ya sea causada por cáncer, por una úlcera gástrica o por un traumatismo, pueden aumentar drásticamente las posibilidades de sufrir anemia en un período de tiempo muy corto.

Ahora bien, si detectas los síntomas mencionados anteriormente en su cuerpo, los posibles tratamientos que su médico de confianza le puede recetar, pueden ser ampliamente variables según su diagnóstico, sin embargo, los más comunes son los siguientes señalados a continuación.

Hematíes bajos durante el embarazo

Los constantes cambios hormonales que presentan las mujeres durante el embarazo pueden desencadenar una bajada en los niveles de hematíes en sangre, pero esto es bastante común durante el embarazo y no tiene nada que ver con una posible enfermedad. Además, las embarazadas retienen más líquidos, lo que hace que la sangre se diluya más, dando como resultado un recuento inferior de hamatíes durante el embarazo. En cualquier caso, el médico siempre suele recetar complementos vitaminicos ricos en hierro durante el embarazo, para fomentar la producción de hematíes.

¿Cómo aumentar los niveles de Hematíes?

El método de curación de la anemia o en otras palabras, elevar los hematíes bajos, puede ir simplemente desde suministrar mayores cantidades de ciertas vitaminas en la nutrición diaria, hasta la necesidad de hacer una transfusión sanguínea. En ocasiones este trastorno puede curarse rápido si se trata de una forma adecuada, y en otras ocasiones no, ya que depende del tipo de anemia que el médico diagnostique.

En el caso de estar recibiendo tratamientos de quimioterapia, es muy probable que su médico le recete algunos medicamentos para estimular la producción de estas células, la cual queda en manos de la hormona eritropoyetina, encontrada en la médula ósea.

Otros de los tratamientos recomendados al presentar un nivel de glóbulos rojos bajo, son las transfusiones de sangre, si la anemia es muy grave. Es un proceso algo lento, pero efectivo para tratar esta afección.

Por otro lado, se puede implementar un tratamiento directo en la alimentación del paciente, indicándole que ingiera suplementos vitamínicos como hierro, ácido fólico o vitamina B12. Paralelamente, puede encontrar estas vitaminas en alimentos ricos en hierro carne roja, los frijoles, almendras, brócoli, cereales, espinacas, espárragos, y muchos más. Es necesario que el cuerpo reciba los nutrientes y vitaminas necesarios para poder procesar todos los alimentos de la forma más efectiva posible, para así producir la energía indispensable para sentirnos saludables.

En suma, para prevenir y disminuir las probabilidades de presentar un nivel de hematíes bajo en la sangre, y evitar los diversos tratamientos que puede acarrear, es indispensable que seguir una dieta equilibrada, donde se incluyan alimentos ricos en hierro, proteínas y vitaminas; consumir mucha agua durante el día; reducir o evitar las bebidas alcohólicas y el uso del tabaco; pautar una rutina de ejercicio diaria y descansar apropiadamente.

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