Monocitos altos: causas, síntomas y significado en el embarazo

Son muchas las razones por las que pueden darse niveles de monocitos altos en el torrente sanguíneo, una condición médica que suele ser llamada también monocitosis, aunque la causa más comun es una infección. Los monocitos son un tipo de glóbulos blancos, y como tales su función principal es la de limpiar la sangre de microorganismos invasores, por tanto cuando se presenta un cuadro de monocitos altos, por lo general el aumento se debe a la necesidad de reforzar el sistema inmunológico.

Aunque un aumento de los monocitos pueda indicar que las defensas están actuando correctamente, el médico puede ordenar un análisis de sangre sólo para comprobar la buena salud del paciente, o en su defecto si la persona sufre de ataques cardíacos, bien sean congénitos o no, o por el contrario si existe presencia de leucemia. A continuación, indagaremos un poco más sobre los monocitos altos en la sangre, y como afecta o no durante el embarazo.

¿A partir de qué nivel se puede considerar que tenemos los monocitos altos?

En una persona sana, el nivel de monocitos en sangre se mantiene entre el 4% y el 8% del total de leucocitos o glóbulos blancos, lo que equivale a un número situado entre 200 y 700 monocitos por mm³, por tanto cuando se detecta un aumento por encima de estos valores se dice que tenemos los monocitos altos, del mismo modo que un valor inferior a lo recomendado se considera un problema de monocitos bajos.

niveles de monocitos altos y bajos en sangre

¿Qué puede causar un recuento alto de monocitos?

El aumento de los monocitos en sangre, por lo general, lo causan las infecciones, desde lo más simples, es decir, una infección de tipo bacteriana hasta las más complejas, como, por ejemplo: una infección en la sangre, orina o hasta incluso a nivel estomacal. Incluso las infecciones virales puede ser un motivo para tener los monocitos altos en sangre.

Por lo tanto, un recuento alto de estos valores tiende a indicar la presencia de una infección bacteriana. Mientras que, por otro lado, las personas con bajos recuentos de glóbulos blancos tienden a tener sistemas inmunes comprometidos y pueden ser más susceptibles a contraer resfriados. Que estos valores estén altos, no le da suficientes pistas al médico para conocer el problema subyacente real, ya que existen un sinfín de enfermedades causantes de esta condición.

Un médico debe utilizar la información obtenida del examen de sangre como una herramienta en conjunto con un examen físico y la historia clínica de la paciente para determinar la razón de este desequilibrio.

¿Cuáles son los síntomas que se presentan?

Cuando se tienen los monocitos altos los síntomas están directamente relacionados con la enfermedad subyacente que ha causado su aumento. Por lo general, un resfriado o gripe, cuyos síntomas son fiebre, una sensación general de malestar, algunas veces debilidad, o cansancio sin motivo.

Clínicamente, no existen síntomas específicos que los asocien a el desarrollo de una monocitosis. La mayoría de los médicos sólo encuentran información del aumento una vez que se ha hecho uso de análisis de rutina en sangre o mientras se están realizando pruebas diagnósticas para otra enfermedad o condición que pueda presentar la paciente.

Las personas que llegan a presentar síntomas podrían sentirse cansados o débiles, y muchas veces arrojan fiebre de bajo grado, pero estos son solo algunos casos. Muchas veces, al realizar el respectivo estudio clínico los síntomas de esta condición tienden a confundirse con otras enfermedades,  por lo que no se obtienen diagnósticos certeros si el análisis de la sangre no es el apropiado.

¿Que implica tener los monocitos altos durante el embarazo?

En el caso de las mujeres embarazadas, tener un nivel elevado de monocitos se considera una condición completamente normal si no viene asociado a ningún otro tipo de síntomas. Por lo general, durante la gestación los valores se salen levemente del rango. Que la paciente presente niveles moderados de anemia, defensas bajas, etc es considerado por los médicos como “normal”.

Lo anterior tiene perfecto sentido, ya que la mujer al estar embarazada requiere niveles de energía cuatro veces más altos que el rango normal, por lo que el desgaste físico y a su vez metabólico es normal, y por lo tanto ciertos niveles de glóbulos rojos y blancos tienden a descontrolarse un poco. Una vez pasado el parto, lo recomendable es realizar otro chequeo y comprobar que con el paso de las semanas los monocitos han vuelto a sus niveles normales.

¿Existe tratamiento para esta condición?

El objetivo principal de cualquier tratamiento que permita reducir el nivel de monocitos en sangre es atacar la causa subyacente, ya que la monocitosis es en realidad un síntoma de alguna otra enfermedad que afecta en conjunto y no una condición médica por su cuenta, por lo que las opciones de tratamiento varían ampliamente.

En cuanto a los medicamentos recetados, estos por lo general suelen tener gran éxito cuando la monocitosis viene dada por casos específicos de infección o inflamación. El uso de medicinas de venta con receta, a menudo incluyen antibióticos o medicamentos esteroides capaces de devolver los recuentos de sangre a la normalidad, aunque la enfermedad puede volverse crónica en algunos pacientes, con síntomas muy específicos.

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