Heces amarillas: causas, tratamientos y prevención

Las heces amarillas comportan un cuadro clínico que obedece a muchas causas. Afortunadamente cada una ha sido identificada fijándose el debido tratamiento. En esta entrada vamos a desvelar algunas de las más conocidas.

La bilis y la bilirrubina son las encargadas de darle a tus heces el color marrón normal. Ésta última es un subproducto de los glóbulos rojos producido por el hígado y mezclado con la bilis en la vesícula biliar, desde donde la mezcla pasa a los intestinos y comienza a ser descompuesta por las bacterias que allí se encuentran, hasta que finalmente es expulsada mediante las heces o la orina.

Concurre aquí la importancia de ir a un especialista, concretamente un gastroenterólogo, el médico capacitado para realizar este diagnóstico. Después de que el médico te haga los exámenes de rigor, podrá enviarte un tratamiento para solucionar el problema de fondo que haya causado la aparición de heces amarillas. No debes auto medicarte, confía ampliamente en el profesional.

heces amarillas y otros tipos

Causas de las heces amarillas

Antes de nada debes tener en cuenta que cualquier cambio que incluyas en tu dieta puede influir en el color de tu materia fecal, por lo que si llevas una dieta variada es normal que tus heces cambien de color en ocasiones puntuales. Aunque tener las heces amarillas o palidas también puede ser síntoma de diferentes problemas de salud. Estas algunas de ellas:

1. Insuficiencia de bilis en el intestino

Los trastornos en la vesícula biliar y en el hígado puede hacer que se generen cálculos biliares o lodo en la vesícula, lo que reduce considerablemente la cantidad de bilis que llega al intestino. Esto no solo impide que los alimentos se digieran correctamente, sino que también puede ser doloroso y generar la aparición de heces amarillas.

2. Celiaquía

El gluten es una proteína que se encuentra en el centeno, la cebada y el trigo. Si padeces de la enfermedad celíaca y consumes algún alimento con gluten, tu sistema inmunológico actuará atacando y dañando los tejidos del intestino delgado, haciendo que este no pueda trabajar de forma correcta. Como consecuencia de este mal funcionamiento, el intestino no podrá absorber los nutrientes de los alimentos y al desecharlos sin digerir puede dar lugar a este tipo de heces amarillas.

3. Giardiasis

La giardiasis es una infección del tracto intestinal ocasionada por un parásito microscópico conocido como giardia. Podemos contraer esta enfermedad al ingerir alimentos o agua que contenga el parásito.

4. Trastornos del páncreas

Existen diversos trastornos que afectan al páncreas haciendo que funcione de forma anómala, impidiendole proporcionar suficientes enzimas a los intestinos para digerir correctamente los alimentos. Enfermedades como la pancreatitis cronica, la fibrosis quistica, el cancer de pancreas o un bloqueo en el conducto pancreático pueden ser otra causa de heces amarillas, debido al exceso de grasas no digeridas.

5. Síndrome de Gilbert

El síndrome de Gilbert es un trastorno del hígado de origen genético que se caracteriza por elevar los niveles de bilirrubina durante periodos determinados. Además de las heces amarillas, la enfermedad tiene otros síntomas como ictericia leve, aunque son tan leves que muchas veces pasa inadvertida. De hecho por lo general este síndrome no se trata.

6. Colangitis

La colangitis es una inflamación o infección de los conductos hepáticos y biliares. Esta enfermedad se asocia con la obstrucción del conducto biliar común, y como ya hemos visto anteriormente una deficiencia de bilis puede ser el origen de las heces amarillas.

7. Colecistitis

Esta es otra inflamación de la vesícula biliar que puede ser aguda o crónica, causada generalmente por la presencia de cálculos. Ante una colecistitis es muy importante mantenerse alerta pues produce cambios microscópicos y macroscópicos que pueden perforar el sitio donde se localiza.

8. Hepatitis

Se trata de una inflamación cronica del hígado causada generalmente por una infección de origen vírico. Aunque los virus de la hepatitis son la forma más común de contraer esta enfermedad, también puede deberse a otras infecciones, enfermedades autoinmunes o incluso al abuso de sustancias tóxicas como el alcohol o determinadas drogas.

Una infección aguda por hepatitis puede ocasionar síntomas como la ictericia, deposiciones amarillas, orina oscura, diarrea, vómitos, náuseas, fatiga intensa o incluso dolor abdominal.

9. Estrés

La ansiedad y el estrés pueden acelerar el proceso digestivo, lo que limita la cantidad de nutrientes que el cuerpo puede absorber mientras que los alimentos transitan por el sistema digestivo. Esto puede ocasionar diarrea con tonalidad amarilla.

10. Esteatorrea

La esteatorrea es una condición médica definida por el exceso de grasas en las heces. Esto se debe a una reducción en la actividad de una enzima producida por el páncreas, la lipasa pancreática, que actúa a nivel intestinal para digerir correctamente los alimentos.

En general son muchas las causas que producen este cuadro clínico. Hasta ahora te hemos dado a conocer las más notorias, pero son muchos los factores que pueden influir tanto en el color como en la textura de tus deposiciones. Si bien sólo el médico especialista puede sacarte de dudas y determinar si se trata de un problema en la dieta o de algo más serio.

Tratamientos para las heces amarillas y remedios naturales

Expulsar heces líquidas y amarillas no necesariamente tiene porque ser síntoma de una enfermedad grave, de hecho se calcula que una persona sana tiende a expulsar  este tipo heces al menos 2 veces al año, situación que suele volver a la normalidad en unos pocos días, si bien existen algunos tratamientos terapéuticos que implican alterar la dieta o usar determinados remedios herbales que permiten acelerar el proceso.

Si bien, lo más importante para tratar la heces amarillas es abordar la causa que las originó. Por tanto si han sido ocasionadas por el estrés, deberás buscar actividades relajantes que te permitan aliviar el estrés, mientras que si se trata de trastornos en la vesícula o el hígado tendrás que recurrir a tratamientos más agresivos siempre propuestos por un especialista médico.

En cuanto a la dieta, antes de nada sobre todo lo primero es dejar que tu sistema digestivo se recupere y para ello tendrás que llevar una alimentación suave hasta que tu cuerpo vuelva a la normalidad. Nada de comidas copiosas, picantes o licores, solo alimentos que puedas digerir fácilmente, especialmente líquidos como por ejemplo una sopa suave y siempre en pequeñas porciones.

También existen remedios naturales a base de hierbas como la curcuma, el jengibre, o la menta entre otras, que te permiten devolver el equilibrio a la flora bacteriana del intestino optimizando de esta manera la salud de la vesícula biliar y el hígado.

Aunque las heces amarillas tengan un aspecto preocupante esto no significa que debas visitar al médico corriendo, especialmente si crees que los síntomas se deben a un cambio en la dieta o a un aumento temporal en los niveles de estrés. Sin embargo, si estos síntomas se manifiestan durante más de 2 días, o si existe dolor abdominal junto con otros síntomas como debilidad, si que deberás buscar atención médica urgentemente.

Prevenir la enfermedad

La prevención siempre es el mejor medio para evitar esta y otras enfermedades que pueden surgir en tu organismo. Por esta razón, debes de estar pendiente del funcionamiento del aparato digestivo. No has de ingerir alimentos vencidos ni descompuestos. Recuerda que el organismo rechaza estos productos y lo manifiesta con diarrea, por ejemplo.

Por otra parte, para evitar infecciones bacterianas siempre deberás tener cuidado donde te sientas, y si lo haces desnudo mucho más. Una infección directa puede ser originada por un sitio sucio. Y en las relaciones sexuales deberás tomar todas las precauciones necesarias, como el uso de preservativos para la no transmisión de parásitos y otras enfermedades.

Por último pero no menos importante, tener en cuenta que una alimentación sana y rica en fibra garantiza un intestino limpio capaz de absorber correctamente todos los nutrientes, así como un sistema inmunológico con capacidad de dar respuesta a eventuales enemigos de tu cuerpo.

 

Este artículo puede contener enlaces de afiliados. Si haces clic en un enlace de afiliado y compras un producto, podemos recibir una pequeña comisión (sin cargo alguno para ti) que nos ayuda a mantener el blog. Más info.

Contenido relacionado



¿Te ha gustado esta infografía?

Comparte esta infografía en tu sitio



¡Comparte tu opinión!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.